Fotografías

miércoles, 5 de enero de 2011

Vetusta pasión

Vetusta Morla, conocido grupo español de música indie, en uno de sus temas nos habla de una de nuestras pasiones, la que se esconde detrás de nuestra ventana.
Valentía. Sentimiento requerido para enfrentarte al escenario, o a la vida real.
Detrás de ti, una escena de alguna historia vivida o por vivir, con miles o millones de palabras por recordar, decir o repetir.

¿Lo ves? Ves que lo que es, no es. Lo que se adentra en ti a través de tus ojos no es la vida real sino una ficción creada para nutrir a la imaginación y suplir el agobio rutinario.
El personaje no te va a contar lo mejor de él, ni te va a ocultar lo peor. Simplemente va a mostrarse como es. Con sus vicios y sus virtudes. Sus logros y sus fallos.
Aunque siempre, para ti, se pone el mejor chaqué. Se viste con sus mejores galas para deleitarte con los cinco sentidos.

No se dice lo que se dice, ni se hace lo que normalmente se hace. Todo es al revés. Así es el teatro. Y es que ser valiente, en escena y en la calle, no es solo cuestión de suerte.

A veces uno no es él mismo, y como remedio se busca un disfraz mejor para que así se escondan las imperfecciones ocultas en nuestro ser.
Entonces, el personaje, se queda bailando; se envuelve en la danza de su disfraz hasta que las luces se apagan. Siente la música y baila para siempre. Debemos disculpar su osadía…

Los espectadores tienen que ver que nunca la persona en escena tiene su verdadero papel. Puede que un solo rol esté compuesto por la combinación de un poco de aquí y allá y que nunca sea el auténtico papel que le corresponde al actor.
Una nube gris riega todo el jardín, incluídas las flores no probadas, no seducidas por el veneno del teatro.

Los sueños no se olvidan, y a veces volvemos a aquella escena que nunca acabó. Pero no perdimos del todo. Ser valiente no es solo cuestión de verte. Verte que me ves desde la butaca.
A veces no soy yo; procuro esconderme tras un disfraz mejor. Y actúo para aparentar ser otra persona, en otra escena, con otro verso y de otra vida.
Y bailo, bailo desmesuradamente hasta el apagón final. Discúlpame, disculpa mi osadía.
Y vosotros, vosotros pensad que ya no estoy. Que ése no era yo. Que el eco no es mi voz.
Ahora mejor, aplaude, y vámonos.
¡Que termine esta función!
Detrás de mí, una escena y mil frases que debo repetir y ves, lo que es, no es.
Apuntador, déme la voz, déme la voz, déme la voz…



Vetusta Morla
Vetusta Morla en uno de sus conciertos. Foto extraída de: www.flickr.com

martes, 4 de enero de 2011

Los amantes del círculo polar

“Los amantes del círculo polar”, cuarto filme de Julio Medemdirigido en 1998 y protagonizado por Najwa Ninri y Fele Martínez . Medem, más conocido por la película “Lucía y el sexo”, compaginó sus estudios de Medicina con las críticas de cine que realizaba para el diario “La Voz de Euskadi”, a la vez que montaba sus propios cortos. Esos pinitos en el cine, más tarde acabarían convirtiéndose en largometrajes como este; “Sí, podría describir mi vida contando casualidades…”

Una tras otra, distintas casualidades van enlazando este cuento en el que el frío y su mayor antagonista, la cálida pasión, nos llevan de la mano para adentrarnos en una intensa historia de amor tan peculiar que roza la irrealidad.

Una tarde de invierno, por diversos motivos, dos personas convergen en su propósito: correr, correr como nunca antes lo habían hecho hacia una meta inexistente. En ese momento surge una viva mirada, recíproca, que alivia el ambiente gélido que les rodea. Es entonces cuando surge la magia.Otto y Ana. Capicúa. Pronunciado igual de atrás hacia delante que delante hacia atrás. ¿Casualidad? La película nos muestra un sí rotundo a esta pregunta; sí, existen las casualidades. Azar, destino, no importa como lo llamemos, pero marcado. Eso seguro.

El filme nos ubica en un punto concreto del mapamundi: el Círculo Polar; y en una región casi desconocida: la Laponia finlandesa, con el reno como elemento característico e iluminada por un sol que nunca desaparece. Un sol que nunca se pone porque nunca cumple su recorrido perfecto, el círculo, sino que se conforma con la elipse para irradiar luz y belleza durante todo el día.

Najwa Ninri, conocida por su papel en “Abre los ojos”, nos muestra en esta película su interior a través de, precisamente, sus expresivos ojos. Realiza una interpretación que consigue llegarnos muy adentro, como el frío, casi calándonos los huesos con su mirada, su vehemencia, supasión.

Fele Martínez la acompaña en este viaje, a veces casi onírico. Interpreta a Otto, el piloto que, por uno u otro motivo siempre está en las nubes.

Un Nancho Novo experimentado en su trabajo como actor, nos muestra la vida cambiante de un padre de familia que sufre las consecuencias del desamor, justo cuando su hijo Otto empieza a conocer ese extraño sentimiento.

La historia se cuenta bajo las dos perspectivas de los protagonistas que, al final del relato se mezclan creando puntos de vista conjuntos. En “Los amantes del círculo polar” entramos en la mente de Ana y lo mismo que ella nos cuenta luego lo vivimos desde la piel de Otto. Las dos narraciones se combinan para conseguir un efecto de curiosidad y sorpresa al ver en qué difieren los personajes y al comprender el porqué de sus actuaciones. Una forma original de narración; una manera de rozar los sentimientos de los protagonistas y sentir la historia muy adentro, sintiendo el clima, palpando el paisaje, viviendo con ellos, amándolos a ellos.

Casos fortuitos que ocurren en clandestinidad, frío, mucho frío y sobre todo amor, un amor constante, permanente en todo el transcurso de la película; un amor eterno que ¿por qué no?existe para siempre.

Los amantes del Circulo Polar






Cartel de la película. Foto extraída de: www.flickr.com

Septiembre del 75

Xosé Humberto Baena Alonso murió fusilado el 27 de septiembre de 1975. Tenía 24 años.
Los momentos antes de su muerte, la agonía sufrida por su familia y la lucha posterior, son los temas tratados en este documental que se proyectará EL DÍA 6 DE NOVIEMBRE, EN EL PEQUEÑO CINE ESTUDIO MAGALLANES de Madrid, después de haber sido estrenado en la 54ª SEMINCI de Valladolid.
El formato del film se basa en mostrar los diferentes testimonios de la familia, amigos, compañeros de partido de Baena y más allegados que sintieron su muerte con especial dolor, y que a su vez vivieron en sus carnes la dura represión que existía en España durante los últimos años de la dictadura franquista.

Los ex-militantes del FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriota), amigos y compañeros de Xosé, son personajes claves en el transcurso de la historia, quienes recuerdan con rabia todas las injusticias que sufrieron debido a la radicalidad de los cuerpos policiales de la época: la Guardia Civil, la Brigada Político- Social y la Policía Armada, que como su propia designación indicaba, estaba dirigida a ejercer la “vigilancia total y permanente, así como el uso de represión cuando fuera necesario”.
Aunque sin duda la persona que más demuestra en el documental su sufrimiento y su lucha es la hermana de la víctima, Flor Baena, quien tomando el relevo de su madre ejerce de defensora de las acusaciones de su hermano, asesinado hace ya 34 años.
El motivo por el que arrestaron a Xosé Baena el 22 de julio de 1975, fue la acusación de asesinato de un policía en Madrid. Ni siquiera se tuvo en cuenta un testimonio que declaró que Baena no se parecía al autor del atentado y de esa manera, fue condenado a muerte.
Su exilio en Madrid y el respaldo de otros militantes del FRAP no sirvieron para salvar al gallego, vigués de nacimiento, que vio como le arrebataron la vida en apenas tres meses.
Asimismo, deja reflejado su profundo dolor en cada una de sus cartas, la más dura la que aparece en el comienzo y el final dela película, cuyas primeras palabras son: “Papá, mamá, me ejecutarán mañana”.

A lo largo de todas esas misivas el joven , que en la película toma la voz en off de Alberto San Juan, intenta animar a su madre en todo momento, recuerda lo mucho que quiere a su familia y hasta escribe un curioso cuento sobre un reloj, cuyo tictac equivale a los latidos de su corazón.

Después de un consejo en el que no existió prueba alguna, de los once acusados 6 de ellos fueron indultados como una prueba de clemencia por palabras del Estado y los otros cinco fuero condenados a muerte.
Desde el Vaticano, la CEE y la ONU llegaron diversas protestas reclamando la anulación de las penas de muerte. Nada sirvió para evitar que los deseos del sistema franquista se llevaran a cabo.
En total fueron cinco los ejecutados: tres militantes del FRAP (José Luis Sánchez Bravo, Ramón García Sanz y el propio Xosé Humberto Baena Alonso) y dos miembros de ETA (Juan Paredes Manot, "Txiqui" y Ángel Otaegui). Estas fueron las últimas ejecuciones del régimen poco antes de la muerte del dictador.

“Septiembre del 75” es un claro reflejo de las fechorías realizadas por el estado franquista cuando el gobierno estaba a punto de caer; estas eran actuaciones que servían de ataque para dar constancia de que el franquismo, según ellos "seguía en pie" y no tambaleaba. Era evidente que estos ataques reflejaban un gran miedo infundado al ver como caía el régimen salazarista en el país vecino.
Para terminar, es preciso recalcar la gran similitud de este documental con la película “Salvador”, dirigida por Manuel Huerga en 2006, que muestra la vida del catalán Salvador Puig Antich, del mismo modo acusado y posteriormente ejecutado.

Dos películas que manifiestan la cruda realidad existente en España hace tan solo una treintena de años.


Página de periódico con la noticia de la ejecución. Foto extraída de http://www.kaosenlared.net/

Ouka Leele; la parte mística de la vida

Con un cochinillo con bombillas en los ojos colocado en la cabeza como sombrero y defendiendo la sublimación de lo doméstico frente a la crítica social. Así, de una manera tan rompedora y extravagante se presenta Ouka Leele al comienzo de su documental, dirigido por Rafael Gordon y presentado hoy, 25 de octubre, en el Museo Patio Herreriano de Valladolid.
La chica que fue partícipe de la movida madrileña de la mano de otros artistas como Ceesepe o Pedro Almodóvar, se ha ido convirtiendo a lo largo de estas dos décadas en un auténtico genio de la contemporaneidad.
A partir de los ´70 comenzó la actividad expositiva de la artista con la serie "Peluquería", en la que la pintora se basaba en el provecho sacado de los elementos cotidianos para crear piezas propias del movimiento más surrealista. Un pulpo o un teléfono en la cabeza conseguían el efecto sorpresa del espectador al comprobar la posible similitud entre elementos antes nunca combinados, sensación similar a la producida en la escena del cerdo que se posaba sobre su cabeza. Sus obras chocaban con lo anteriormente producido, pero en esos años se palpaba un incipiente cambio innovador en todos los aspectos sociales, algo que daría lugar a la movida ochentera, un movimiento social tan intenso como efímero y que muy bien encajaba en el contexto que las obras de Ouka Leele reclamaban.
Sus fotografías, después de pasar por la sala de revelado iban directas a sus acuarelas para darles aún más vida ya que no bastaba con el resultado fotográfico convencional; Ouka Leele creía preciso realzar sus obras con vivos colores para obtener un resultado todavía más singular y dotado de cierto inconformismo, sentimiento que quizás fuera lo que le llevó a romper con los cánones y a ahuyentarse de la simplicidad. Su objetivo era conseguir la expresividad máxima de sus trabajos; transmitir ese sentimiento universal que le invadía, reflejar sus más preciados recuerdos de la infancia, mostrar la importancia de la santidad de las cosas o plasmar el amor hacia su hija, intrínseco en algunas de sus obras. Siempre teniendo en cuenta el presente como único tiempo posible, ya que desde él se puede cambiar el pasado y el futuro, por lo que ahora es el único instante para ella.
En 1987 la fotógrafa tiene la osadía de parar el tráfico en la plaza Cibeles, movilizando a media ciudad para realizar su "Rapelle-toi Barbara", fruto de su inspiración en el cuadro de "Atalanta e Hipómenes ", escena que llevó a la realidad haciéndola en carne y hueso en medio de la fuente de la diosa Cibeles.
La misticidad, lo doméstico, el miedo, el afán de superación, el contacto con la naturaleza, las ganas de vivir, son conceptos que se expanden a lo largo de su magnificente obra, la cual tiene su culmen en 300 metros cuadrados que componen el muro de su jardín metafísico; una metafísica que hace a Ouka Leele ir más allá de este mundo, indagar en su yo más profundo y manifestar así el lado más creativo de su alma para que de esa manera pueda dar a conocer al público una nueva y extraordinaria versión del arte.



Ouka Leele
Ouka Leele. Foto extraída de: www.flickr.com

Bendito bastardo

Sorpresa la mía cuando escuchando "La Estación Azul" en RNE, oí como Ignacio Elguero, escritor y presentador del susodicho programa, confesaba su sentimiento de odio hacia el gran Tarantino.
Mi reacción fue una mezcla entre estupefacción y desprecio, con un ápice de perplejidad , ya que no comprendía esa opinión tan dispar con respecto de la mía, y creo que con una gran parte de la población aficionada al cine. Mi criterio no comprendía que se estuviera obviando la maestría del director en cuestión, perceptible en escenas como en la que Jules ejecuta a sus víctimas recitando el versículo de Ezequiel por el que jura eterna venganza, o en la increíble BSO que recoge Kill Bill, donde Uma Truman sobresale en la interpretación y tiene el honor de compartir la realización del guión con su mentor, un regalo de cumpleaños que le marcaría para siempre. El comentario en concreto especificaba que en medio de la proyección de "Resevoir Dogs", debido a la sensación de burla que experimentó el afectado, éste tuvo que abandonar la sala en el momento, imagino, de la famosa tortura del policía, escena que quizás no nos agrade a los sentidos pero que a su vez lleva intrínseca cierta genialidad en la interpretación de un aunténtico demente llamado Vic Vega.
Una genialidad que se aprecia en todos y cada uno de los delirios de grandeza protagonizados por este personaje único en su especie, ya que quizás no se hermane con nadie y por eso lo podamos considerar el bastardo del séptimo arte.
Escribe su propio guión, como indica el cartel de White Label del que una vez más vuelve a ser imagen. Es, a la vez, admirado y repudiado, como los grandes más grandes.
Y casualmente, Reservoir Dogs forma parte del programa de proyección de películas que cada año ocupa las tardes de los jueves en Filosofía y Letras.
Puede que, a lo mejor, Tarantino y su obra, hasta sean una referencia imprescindible cuando hablamos de esto del cine, algo hasta ahora, incuestionable
.


Where in the World is Quentin Tarantino?
Quentin Tarantino. Foto extraída de: www.flickr.com

Mucha da para mucho

Innovador en las formas, pero con ideas tradicionales, tales como la belleza o el amor.
Mucha representa la combinación entre los valores ancestrales presentes en toda manifestación artística con la modernidad emergente en el momento en que le tocó vivir, época de cambios en todos los ámbitos de la sociedad, propios del principio de un nuevo siglo.
La fusión entre la hermosura de la mujer y la naturaleza, idea presente en toda su obra, ofrece una visión de la musa o musas que siempre inspiraban a Mucha; un estímulo constante siempre cargado de la sensualidad que caracteriza sus trabajos, no apta para otras épocas.
El Art Nouveau tuvo como uno de sus pioneros a este artista con raíces checas que desarrolló sus obras en las más importantes ciudades del momento, a su vez las más cosmopolitas y vanguardistas, como París o NY.
Primigenio también del aporte del arte a la publicidad, Alphonse realizó los primeros carteles de estilo pop para las galletas LU o el célebre champán Möet & Chandon, llegando así su reconocimiento a un alcance mundial.
La fotografía o los grabados también forman parte de su vasta obra.
Mucha probaba con pinturas, carteles, fotografías e incluso ilustraciones para libros, y a todo ello le aportaba un carácter personal que hace de sus trabajos sobre todo, inconfundibles.


Alphonse Mucha - Times of Day
Alphonse Mucha - Times of Day. Foto: www.flickr.com

La "Pastora" abandonó su rebaño

Mientras otros seguían el curso habitual, hacer música comercial con bastantes similitudes y con fines parecidos, así como de un modo siempre convencional, los componentes de este grupo rompen los cánones establecidos en cuanto a todo.
Si bien su música se considera pop, al igual que el resto de ovejitas que merodean por el panorama musical, el toque de Caïm para transformarla en un catalogado pop electrónico, es imprescindible para considerarla rompedora y genuina.
Si lo típico es empezar por la letra y después acoplar la melodía, Dolo lo hace del revés, escuchando las creaciones de su compañero para sobre ellas crear una historia callejera.
Y viendo que los grupos de hoy en día se conforman con meros videoclips en cuanto a la parte visual de sus canciones, Pastora añade a su formato una parte igualmente imprescindible, personificada en la tercera oveja descarriada, Pauet, que con una cámara, un trípode, 4 objetos singulares y un puñado de imaginación, monta un espectáculo en vivo que acompaña a la voz e increíble puesta en escena de la actriz Dolo, sin olvidar la sintonía de Caïm, creando de esta manera un conjunto anexionado con la misma magia que después te consigue trasmitir este grupo, sobre todo en un directo, porque ya no digo concierto; Pastora es simplemente puro espectáculo.


Concierto de Pastora en el Palau de la Música Catalana. Video extraído de www.fickr.com

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